Primera semana en Medellín

Tras decidir que tal vez no fuera lo más adecuado empezar mostrándoles a los niños el sistema de animación interactiva como primera toma de contacto con el proyecto, decidimos Luna (mi compañera en este proyecto) y yo dedicar esta primera semana a dibujar. Pensamos que lo verdaderamente importante iba a ser propiciar un primer acercamiento a ellos de forma más amistosa que montando toda la complejidad tecnológica requerida. Además, iba a ser complicado disponer de todo el material la primera semana, a menos de que quisiéramos extenuar a Jose, el encargado de logística de Casa Tres Patios.

Entonces, ¿que se pensó? Se pensó que dedicásemos esta primera sesión a conocernos, a familiarizarnos, a observar a las distintas personitas de los distintos equipamientos. También las infraestructuras de éstos, y así poder hacernos una idea de lo que podríamos necesitar la semana siguiente.

Dedicamos esta primera semana a dibujar mucho, y a focalizarnos en el dibujo como autorepresentación ficticia, dando total libertad a la hora de definirse o representarse a uno mismo. Con uno de los grupos si que tratamos de propiciar una autorepresentación más fiel a la realidad, pero la falta de entusiasmo y de resultados nos disuadieron de ellos.

un ejercicio que practicamos esta primera semana fue “El mercadillo de características”, en el cual los diferentes asistentes intercambiaban entre ellos diferentes cartulinas o fragmentos de papel en los que habían escrito y dibujado características fantásticas que les gustaría poseer. Después las intercambiaban entre ellos, socializando. Debo decir que este pequeño juego resultó muy acertado con cada uno de los grupos, incluso con aquellos con los que el rato de taller precedente se había acercado al infierno. Todos lo disfrutaban y el espacio del taller se convertía en un auténtico torbellino de risas y alegría.

Aquí puedo mostrar algunos ejemplos: